lunes, 22 de junio de 2015

Cafe "Katzentempel" (El templo de los gatos) en Munich

No hace mucho estuve en un restaurante fuera de lo corriente, no sólo se trataba de un restaurante vegano (lo cual ya no es nada fuera de lo corriente, por suerte para todos :-)), sino que lo especial es que allí viven 6 gatos. Sí, como lo oís. Ellos se pasean por el restaurante como Pedro por su casa, se suben por aquí, se tumban por allí y se dejan acariciar por los clientes, si tienen ganas (tanto los gatos como los clientes).


El restaurante se llama Cafe Katzentempel (El templo de los gatos) y es el único restaurante de este tipo en Alemania. Está en la Türkenstr. 29 en Munich. El teléfono de contacto es: 089 / 20061249. El horario de apertura es algo complicado, por eso es mejor mirar en la página web. En cualquier caso se puede desayunar, almorzar y cenar todos los días excepto los lunes.

Al gusto de cada cual se puede sentar uno fuera:


o dentro, que es muy espacioso:
Esto es sólo una pequeña esquina
Nosotros tomamos un desayuno-almuerzo. Empezamos con un batido rojo riquísimo y arroz con leche y manzanas:



Esto es lo que quedaba cuando fuí a probarlo, ja, ja
Mientras tanto yo me zampé unos patés de lo más rico:


y luego compartimos este plato combinado con hamburguesas de trigo sarraceno fritas en freidora al vapor y rellenas de humus:

 
Cada semana hay un menú y aparte se puede comer a la carta.

Pero no sólo se puede comer y beber también se puede asistir a diversos actos que tienen lugar allí, especialmente referidos a la protección de los animales. Los gatos del Katzentempel son todos gatos rescatados y provienen de la Organisation Rassekatzen in Not e. V. 


































Si os pasáis por allí preguntad por Thomas y dadle recuerdos de mi parte.

miércoles, 10 de junio de 2015

Crema de aguacate con canela

Están de moda los superfood (maca, chia, moringa, ...), los productos de coco (¿hay tantos cocos en el mundo?) y el usar cada dos por tres una palabra en inglés. Ya no hacemos magdalenas y batidos, sino muffins y smoothies. Y el último grito es el clean eating, la comida libre de todo, de gluten, de soja de azúcar y si es raw (o sea, crudo, pero está más guay decir raw. ¿A quién se le ocurriría la palabra "guay" (del Paraguay)?), pues es ya el no va más.

Bueno, pues yo debo de ser de un antiguo que marea porque aparte de ser vegana y sugar free y usar estevia y xilitol (que ya son clásicos en mi) y de hacer todas las mañanas un smooothie con semillas de chia (esto es una guasa total.., jua, jua), me gustan las cosas simples y (ahora en serio) sin ingredientes raros y caros, así que si alguien me sigue, que se apunte a esta crema de aguacate semi-raw (por cierto, ¿es como semi-embarazada?).


La receta no puede ser más easy:
 
2 aguacates maduros
3 plátanos maduros
2 puntitas de cuchillo de estevia
1 cucharada de xilitol (también se llama azúcar de abedul)
1 botecito de nata de avena o de soja
Canela molida

Batimos los aguacates con los plátanos. Añadimos la nata, la estevia y el xilitol y seguimos batiendo hasta obtener una crema suave. Vertemos la crema en un bol grande y dejamos un hueso de aguacate dentro para que no se oxide, así mantendrá un bonito color verde claro. Por último espolvoreamos la canela por toda la superficie. 
Se sirve frío, y al gusto puede acompañarse de alguna galletita.

Y cuidado, que crea adicción!! ;-)


miércoles, 3 de junio de 2015

Muñequita Flor DIY

Hace unos meses me regalaron, como quien no hace la cosa, una muñequita lindísima (al menos a mi me lo parece). Ya no me acuerdo de dónde venía, pero era de un proyecto para ayudar en ese lugar (lo siento, me falla la memoria...!!).

No sé por qué el primer nombre que me vino a la cabeza fue "Flor". Es chiquita y bonita :-)


Bueno, pues mirándola bien (no sé si os pasa, pero yo desde chiquitilla tengo la manía de investigar cosas como bolígrafos, que los desarmaba por completo y los volvía a armar, no siempre con éxito, porque además el muelle solía saltar y perderse en alguna esquina, con lo que el bolígrafo se quedaba inservible. Y a las muñecas me gustaba mirarle las bragas. No comment please), pues eso, que la investigué y descubrí que tiene que ser super fácil de hacerla una misma.

La cabeza es un trozo de tela blanca (al menos en este caso) relleno de quién sabe qué (quizás cachitos de tela), luego envuelta en un trozo de arpillera y atado todo con un hilo grueso. 

Entre la cabeza y el vestidito podéis ver el hilo
Como podéis comprobar, esta niña no lleva bragas
Una vez atada la cabeza, se hace el vestidito con una tira de tela (roja, en este caso) al que se le hace un dobladillo churri a base de un pespunte a mano (uno arriba y otro abajo), se cosen los extremos . Se pone alrededor de la cabeza tirando del hilo con el que hemos hecho el pespunte, y así queda rizadito.

Luego se hacen las piernas con dos cachitos de cuerda a los que les hacemos un nudo para los pies, y los pegamos por debajo del vestidito a la arpillera de la cabeza.


Para los brazos cogemos otro pedacito de cuerda algo más largo que para las piernas y hacemos un nudo en cada extremo. Luego lo pegamos entre la cabeza y el vestidito y le colocamos un lacito (también pegado) u otro adorno.


¿Qué más nos queda? Los pelos. Cogemos unas cuantas hebras de lana fina y las atamos por la mitad, haciendo así la raya. Las pegamos a la cabeza y les atamos en cada extremo un lacito para hacer las coletas.

También se puede hacer rubia, castaña, pelirroja o incluso punky o con pelusa

Y por último le pegamos los ojitos, la nariz (que es una bolita de plástico) y la boca (otro trocito minúsculo de lana).

Y ya está la muñequita Flor (o como queráis llamarla). ¿A que es fácil y linda?


Este post se lo dedico a mi amiga bloguera Arándana de Tres Arándanos y a la Arándana menor, porque sé que les gustan mucho las cosas DIY :-) (o mejor dicho, hechas a mano. Los extranjerismos nos invaden!!).